Colombia también le dice adiós a Piero
El cantautor argentino-colombiano Piero De Benedictis, referente indiscutible de la canción social e intérprete de clásicos entrañables como «Mi viejo» y «Sinfonía inconclusa en la mar», falleció a los 81 años en Buenos Aires tras permanecer internado en el Hospital Italiano.
América Latina despide a una de sus voces más entrañables y comprometidas. A través de un sentido mensaje en sus redes sociales, la familia de Piero confirmó la partida del artista a los 81 años: “Su voz, sus canciones y su mensaje de paz quedan para siempre con nosotros. Su luz va a seguir brillando en cada rincón donde su música siga llegando”. Aunque no se detallaron las causas de su deceso, se confirmó que el músico llevaba varios días hospitalizado en la capital argentina.
Nacido en Galípoli, Italia, en 1945, Piero llegó a la Argentina con apenas tres años. Tras asentarse en Banfield y más tarde en Allen, Río Negro, el joven artista comenzó a moldear su vocación musical entre melodías italianas y baladas tradicionales, sin saber que terminaría convirtiéndose en la banda sonora de millones de hogares latinoamericanos.

Del himno familiar al compromiso político
Aunque versos como “Viejo, mi querido viejo” inmortalizaron su nombre en la cultura popular, su carrera tomó un rumbo decididamente combativo en la década de 1970. Con álbumes fundamentales como Coplas de mi país (1972) y Para el pueblo lo que es del pueblo (1973), Piero se consolidó como uno de los pioneros del género de protesta en el continente, denunciando abiertamente la desigualdad, la persecución política y el autoritarismo.
Esa postura crítica le valió el exilio forzado durante los años más oscuros de la dictadura argentina. Entre 1976 y 1981 residió en Italia y Madrid, hasta su esperado regreso a Buenos Aires, donde reafirmó su cercanía con grandes figuras de la trova y la música popular continental como Mercedes Sosa, Pablo Milanés y León Gieco.
Hermandad con Colombia y activismo social
El vínculo del artista con la región fue profundo, pero su lazo con Colombia resultó excepcional. En 1994, el país andino le otorgó la nacionalidad colombiana y lo nombró Embajador de Paz. Piero no solo apoyó activamente las causas sociales y el proceso de paz, sino que encabezó históricas iniciativas solidarias, como el concierto benéfico por las víctimas de la tragedia de Armero junto a figuras de la talla de Joan Manuel Serrat, Julio Iglesias y José Luis Rodríguez.
Su vocación humanitaria también se reflejó en 1995 con la producción de un álbum a beneficio de UNICEF enfocado en los derechos de la infancia, un proyecto de escala internacional que reunió a estrellas como David Gilmour, Annie Lennox, Joaquín Sabina y Diego Maradona. Piero se desmante con un catálogo que trasciende fronteras y que sigue resonando como un testimonio colectivo de amor, justicia y dignidad social.

