BOGOTÁ

Alerta en Bogotá: El peligro de la nicotina ya no huele a tabaco

El consumo de nicotina se ha transformado. Hoy en día, los cigarrillos tradicionales están cediendo terreno ante una nueva amenaza silenciosa: los vapeadores y cigarrillos electrónicos, que se han tomado las aulas y parches de los adolescentes y jóvenes bogotanos, encendiendo las alarmas de las autoridades de salud.

A pesar de que el humo en los hogares va a la baja, el riesgo sigue latente. Un macroestudio de la Secretaría de Salud —que aplicó más de 57.000 encuestas a cuidadores entre 2019 y 2025— reveló que, aunque el porcentaje de hogares fumadores cayó del 25,2 % al 16,8 %, la realidad es que uno de cada seis niños en Bogotá aún convive con un fumador en casa. El impacto no se distribuye igual en la capital. Zonas como La Candelaria y Antonio Nariño lideran el consumo de tabaco en casa, mientras que Sumapaz y Rafael Uribe Uribe registran los mayores niveles de exposición infantil al humo.

Las consecuencias de esto son severas y medibles:

En el embarazo: Si se consume tabaco durante la gestación, el riesgo de que el bebé sufra de sibilancias (silbidos en el pecho) se triplica.

En la infancia (menores de 5 años): Convivir con el humo del tabaco dispara directamente la probabilidad de desarrollar problemas respiratorios.

En la vejez: Tras analizar a más de 18.000 adultos mayores de 60 años, se confirmó que el tabaquismo (tanto activo como pasivo) está directamente ligado a crisis de tos y ahogo.

La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) ya tiene la lupa puesta sobre este fenómeno y busca prohibir por completo la exhibición de vapeadores y cigarrillos tanto en vitrinas físicas como en plataformas digitales.

Contraataque sanitario

Para frenar esta ola, la Secretaría de Salud ha intensificado su ofensiva en las calles. En los últimos seis años se han ejecutado más de 382.000 visitas de control sanitario. ¿El resultado? Una gran cantidad de sanciones y llamados de atención por violar las normas de ambientes libres de humo, vender cigarrillos al menudeo (por unidades) e incumplir las estrategias para desestimular el consumo.

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