BOGOTÁRAFAEL URIBE

Mujeres impactando el medio ambiente: donde el asfalto termina y la unión empieza

El barrio San Ignacio está ubicado en la localidad Rafael Uribe Uribe. Es un sitio donde se contrasta la panorámica inigualable de Bogotá con la difícil situación que se vive en este territorio. Subir a San Ignacio es percibir el espíritu de la montaña y a transformación del paisaje urbano, en un asentamiento que enfrenta grandes retos. Para ubicación de los lectores de este medio de comunicación, para llegar al barrio San Ignacio s debe abordar un transporte particular, que por lo general, está disponible en inmediaciones de la Estación Molinos o en su defecto, subir a un bus del SITP que llega hasta el paradero de Diana Turbay – Cultivos y avanzar un trecho más hacia arriba. 

En este espacio se desarrolló una actividad del PROCEDA (Proyecto Ciudadano de Educación Ambiental), con el propósito de llegar con alternativas a los habitantes del sector para fortalecer su gestión ambiental territorial y unirlos en torno a prácticas amigables con el medio ambientales. Al respecto, estas son las impresiones de Paola Ramírez, Profesional que estuvo a cargo de la feria que se desarrolló el sábado 25 de abril de 2026.

Durante la feria, en la cual se destacó el trabajo de las Mujeres impactando el medio ambiente, algunos residentes nos hablaron acerca de las dificultades que tienen para llegar a sus casas ya que los buses no les dejan cerca. Otra opción que tienen de ubicar transporte es el barrio Palermo Sur y por dos mil pesos los dejan en el barrio. Los residentes se quejaron de lo complicado que es incluso para los camiones recolectores de basuras ingresar a su barrio.  En caso de un medicamento deben dirigirse al CAMI más cercan y de ahí son remitidos a otros centros de atención. La feria, que tuvo el cubrimiento del medio Ecoradio Stereo no fue solo un evento de paso; fue un puente, ellos dejaron de ser un punto lejano en el mapa de la localidad, para convertirse en una comunidad activa que propuso y exigió mejoras para su entorno. La señora Georgina Aponte es una lideresa comunal y nos habló de su actividad en esta feria, que estuvo enfocada al bienestar de los animales.

San Ignacio: un tejido de esperanza en la montaña del sur

En San Ignacio, el motor de la comunidad son sus propios residentes. Destacan especialmente las mujeres líderes, quienes han asumido el compromiso de impactar positivamente el medio ambiente para elevar su calidad de vida. Aunque existe el consenso de que la unión es la clave para superar sus carencias, la realidad es compleja: mientras persistan la desunión y la falta de liderazgos sólidos, el margen de maniobra será escaso. Sin un núcleo crítico de personas trabajando por el bien común, el progreso seguirá siendo esquivo. Esta parálisis obliga a los habitantes a mirar con resignación hacia la parte baja de la localidad, donde los recursos fluyen y las soluciones parecen llegar con más rapidez. La precariedad es evidente en su salón comunal, que desde hace cuatro años carece de servicios básicos como baño, electricidad y gas natural. Ante el olvido institucional, la comunidad ha tenido que refugiarse en la solidaridad y el cuidado mutuo, herramientas que, hasta ahora, han sido su único escudo frente a la inseguridad que los rodea.

Ubicado en la zona alta de Rafael Uribe Uribe, el barrio San Ignacio destaca por su resiliencia ante problemas de infraestructura y seguridad. Gracias a la autogestión y la cohesión social, sus habitantes lideran procesos de cambio que transforman las carencias en oportunidades. Es un modelo de supervivencia urbana que requiere visibilidad y apoyo institucional inmediato.

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