De la ilusión a la vergüenza, así terminó la participación colombiana en torneos Conmebol
Para este año Atlético Nacional conformó un equipo con jugadores de renombre para participar con éxito en la Copa Libertadores 2025 y su sueño quedó a mitad de camino cuando fue eliminado en octavos de final por un insípido y deslucido Sao Pablo de Brasil. Nacional fue superior en ambos partidos, pero Edwin Cardona erró dos penas máximas y fue expulsado irresponsablemente en Brasil, los colombianos no definieron las opciones y vieron ganar la serie a un equipo inferior. Les faltó eficacia. Por otro lado, el Atlético Bucaramanga había quedado fuera en fase de grupos de este torneo y América de Cali había sido eliminado prematuramente de la Copa Sudamericana. La ilusión colombiana quedó en manos del Once Caldas que había realizado hasta entonces una destacada participación y que fue superado por Independiente del Valle de Ecuador en cuartos de final de este torneo.
En el partido de ida el Once ganó por 2 goles a 0 y las posibilidades de paso a la semifinal eran altas. Los jugadores del equipo de Manizales, celebraron antes de tiempo, en un acto de sobradez se les vio saltando sobre el bus que los llevaba al estadio Palo grande, en medio de una multitud que los aclamaba y por ello son objeto de críticas: jugaron mal, estaban asustados, incoherentes; perdieron por igual marcador y fueron superados 5-4 en la tanda de penales.
El video de los jugadores que anticipadamente celebraron tomó mayor repercusión cuando el Once Caldas quedó eliminado de la competición ante un rival al que hizo ver mal en Quito, y contra el que mostró superioridad al derrotarlo con goles de Dayro Moreno. Pero esta vez, en Manizales, el club ecuatoriano, igualó la confrontación con doblete de Michael Hoyos en un estadio colmado de público. No era la primera vez que los colombianos tenían esos comportamientos ridículos: a finales de mayo, y como si estuvieran entrando a una discoteca, bailando y cantando con fuerza, desfilaron por el aeropuerto tras su arribo a Brasil, donde jugaron contra Fluminense su último partido del Grupo F de la Copa. El Once de Manizales hace recordar otros episodios de triunfalismo o celebraciones anticipadas que terminaron en frustración. El diario El Colombiano recopiló algunos acontecimientos que demuestran el triunfalismo, falta de concentración y tropicalismo que nos caracteriza no solo en el deporte.
La Selección Colombia sub-23 en los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992, llegó como favorito para disputar la medalla de oro y al final fracasó.
La Selección Colombia en el Mundial de EE. UU. 1994: Después de golear 5-0 a Argentina en las eliminatorias, se habló incluso de ser candidatos al título. Pelé dijo que teníamos la mejor selección del mundo, Arrigo Sacchi y Johan Cruyff quedaron deslumbrados y los jugadores nuestros y el cuerpo técnico se creyeron el cuento. La confianza desbordada terminó en una eliminación temprana en fase de grupos.
América de Cali en Copa Libertadores 1996: Llegó a la final contra River Plate con la ilusión de ser campeón por fin tras tres finales perdidas en los 80, ganó el partido de ida 1-0, pero se confió y perdió 2-0 en la vuelta en el Monumental.
También, lo que ocurrió en el Preolímpico de Fútbol sub-23 en Londrina (Brasil) en agosto de 2000. Javier Álvarez era el técnico de Colombia, que en la última fecha enfrentaba al local y para quedar eliminada debía recibir más de seis goles. El orientador decidió darles paso a algunos suplentes, pero su equipo terminó cayendo 9-0 y despidiéndose del certamen. El técnico Álvarez había dicho «Al equipo que lo cojamos mal parado lo goleamos» y Brasil fue quién nos goleó.
En el año 2010 en patinaje de carreras, Álex Cujavante dejó escapar la medalla de oro en la prueba de los 15.000 metros eliminación durante el Mundial en Guarne al celebrar antes de tiempo.
Rigoberto Urán, por su parte, en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, aunque no levantó los brazos, la imagen es famosa porque se confió mirando hacia atrás y no vio venir al kazajo Aleksandr Vinokourov, que lo superó en el sprint final. Rigo terminó con la medalla de plata.
Ellas tampoco se escapan. La selección colombiana de fútbol femenino no pudo conseguir el título continental por primera vez en su historia. En la de la Copa América 2025, rozó la gloria y estuvo a punto de llevarse el triunfo, pero finalmente perdió ante Brasil por 5-4 en la definición por penales tras haber igualado 4-4 en la prórroga. Las chicas parecían alcanzar la gloria cuando a los 88′ se puso nuevamente en ventaja con un tanto de Mayra Ramírez, pero fue el momento del despertar de la leyenda. En el sexto minuto de adición, Marta igualó el duelo 3-3 y luego perdimos.

Qué dicen los expertos
Lo primero que afirman es que falta de «Mentalidad Ganadora«: es una crítica común, que sugiere que, si bien hay talento, en los momentos cruciales (finales, penales, últimos minutos), la mentalidad no es la de un campeón. Se habla de una «mentalidad de cristal» o de sentirse «incómodos en la victoria» o que la presión de un resultado a favor que produce un título, les genera desconfianza e inseguridad.
Nos hace falta un «gen ganador» o aprender a desarrollar una cultura de ganar: A diferencia de otras potencias deportivas, no existe una tradición histórica o una cultura que se transmita de generación en generación sobre «cómo ganar» y asegurar los títulos.
Se señala que, a pesar de tener buenas generaciones juveniles, hay un fallo en la transición y consolidación de esa competitividad en las categorías mayores. Quizás con más trabajo desde la base, con algo de autocrítica, reflexión y compromiso, ya no seamos el país del casi (casi ganamos, casi conseguimos el título, casi clasificamos, nos faltaron cinco centavos para el peso) y no celebremos ni hagamos recibimientos pomposos cuando no amerita, hablamos específicamente después de la eliminación de nuestra selección nacional del mundial de Rusia 2018.

