Corte Constitucional confirma la ley que prohíbe corridas de toros, corralejas y peleas de gallos en el país
La Corte Constitucional de Colombia ha confirmado la constitucionalidad de la Ley No más olé (Ley 2385 de 2024), que prohíbe de manera progresiva las corridas de toros, corralejas, peleas de gallos y coleo en el país. De esta manera declaró ajustada a la Constitución la ley que prohíbe las corridas de toros, rejoneo, novilladas, becerradas y tientas. Además, amplió la prohibición a las corralejas, peleas de gallos y coleo, actividades que inicialmente habían quedado excluidas.
La prohibición no será inmediata. El tribunal estableció un plazo de tres años (hasta 2027 o 2028, según la fuente) para que estas actividades dejen de practicarse definitivamente. Tras la ratificación de la ley, la senadora Esmeralda Hernández, autora de la ley, reaccionó a la noticia. “Hemos logrado algo histórico para los animales. La Corte Constitucional declaró exequible nuestra ley que prohíbe las corridas de toros en Colombia y tumbó un artículo que exceptuaba las corralejas, los toros coleados y las peleas de gallos, lo que significa que también restringe estas actividades. Gracias al país, a la ciudadanía y al movimiento animalista que nos ha acompañado en esta lucha”, dijo a través de un video en redes sociales.
El objetivo de este periodo de transición es permitir a las comunidades y personas que dependen económicamente de estas actividades (empresarios, ganaderos, etc.) realizar una reconversión laboral y cultural, buscando alternativas económicas y de entretenimiento que no involucren el maltrato animal. Es importante destacar que, a pesar de la prohibición de otras prácticas, la Corte decidió mantener las cabalgatas, al considerar que no existe un maltrato intrínseco en ellas y que forman parte de tradiciones culturales que no generan un perjuicio para los animales.
¿Doble moral con el tema?
Tal vez la contradicción referente al tema consista en comer carne o no carne que patrocine el maltrato animal. Finalmente, todos los animales mueren sacrificados en la cadena alimenticia y sufren maltratos. El maltrato animal en las cadenas de producción es un problema sistémico y complejo, que abarca desde la cría hasta el transporte y el sacrificio de los animales. Se trata de prácticas que, si bien a menudo buscan la máxima eficiencia y rentabilidad, conllevan un sufrimiento significativo para los animales.
Los animales son mantenidos en espacios extremadamente reducidos, como jaulas o corrales, lo que les impide manifestar comportamientos naturales. En el caso de las gallinas ponedoras, a menudo pasan toda su vida en jaulas tan pequeñas como una hoja de papel A4. De igual manera, muchos defensores de animales, tienen en espacios muy reducidos dos o tres animales en malas condiciones. Tener demasiadas mascotas en un espacio limitado puede ser perjudicial para la salud y el bienestar de todas. Esto aumenta el riesgo de propagación de enfermedades, estrés y peleas entre los animales.

