Bogotá a ciegas: más de 1.500 cámaras de seguridad no funcionan
Con apenas 0,73 cámaras distritales por cada 1.000 habitantes y cerca de 1.600 dispositivos inoperativos, Bogotá enfrenta una crisis de videovigilancia que afecta con mayor rigor al sur de la ciudad, desatando duras críticas a la gestión del presupuesto de seguridad.
El sistema de seguridad de Bogotá atraviesa un momento crítico. Con 5.824 dispositivos distritales para una población que roza los 7,9 millones de habitantes, la capital del país registra un promedio de apenas una cámara por cada 1.363 personas. El problema no se limita al déficit cuantitativo: la falta de mantenimiento rutinario mantiene fuera de servicio a 1.599 equipos, dejando a ciegas amplios sectores de la ciudad.
Esta falla en la red de supervisión no impacta a la ciudad de manera homogénea. La brecha territorial golpea con mayor fuerza al sur y suroccidente de la capital, sectores que enfrentan complejos retos de orden público. En Kennedy, el 35 % de los dispositivos (175 equipos) está inoperativo; en Bosa, la cifra alcanza el 31 % (146 equipos), mientras que Ciudad Bolívar registra un 30 % fuera de uso (148 equipos). Tan solo estas tres localidades concentran 469 cámaras inservibles.

Rezago tecnológico frente a estándares globales
A la falta de funcionamiento se suma la obsolescencia técnica. Cerca del 70 % del territorio bogotano carece de cobertura pública, por lo que 3 de cada 10 dispositivos integrados al Centro de Comando, Control, Comunicaciones y Cómputo (C4) provienen del sector privado. Además, los equipos estatales carecen de tecnología de inteligencia artificial o reconocimiento facial. La cifra local de 0,73 cámaras por cada 1.000 habitantes dista drásticamente de los referentes internacionales, donde las urbes hipervigiladas superan los 39 dispositivos por cada mil ciudadanos.
Debate por las prioridades del gasto público
Lograr una cobertura óptima en la capital requeriría una inversión calculada en $77.300 millones por la propia Administración Distrital. Frente a este panorama, la concejala Quena Ribadeneira cuestionó que el Distrito destine cerca de $80.000 millones a programas como ‘Guardianes del Orden’, en lugar de priorizar la reparación de los equipos apagados, la ampliación de la red y la modernización tecnológica del sistema existente.
